Plataformas Vibratorias: nada es bueno ni malo, depende del uso que le demos.

Si funciona el vital plate
Comentario desde mi experiencia sobre las plataformas vibratorias Power Plate y sus resultados

Si tuviera que escribir un artículo sobre plataformas vibratorias sin haberlas probado antes os estaría engañando puesto que esto es un tema del que una no puede hablar de oídas. Como diría Samantha Villar en su famoso 21 días: “no es lo mismo contarlo que vivirlo…” así que yo os puedo hablar de mi experiencia de tres meses practicando el sistema Power Plate en el gimnasio Pro Vital en Dénia.
He oído y leído por ahí que esto de las vibraciones podría ser malo, hay muchos médicos que cuando se les pregunta, creo que por desconocimiento, dan una respuesta no demasiado positiva. Evidentemente, yo no soy médico, sólo intento informarme y hablar desde mi humilde experiencia. Yo lo que creo es que a la gente en general nos van los excesos y todos sabemos que estos son peligrosos. Tanto con este tipo de aparatos, como con cualquier otra cosa (el alcohol, el aerobic, el Facebook, las pesas, el marisco o el móvil) es importante tener un control de lo que se hace:

Control de la frecuencia:

en el centro Pro Vital donde yo he practicado este tipo de ejercicio, se asiste a clase los 3 días a la semana que tú escojas. De este modo se evitan excesos ante obsesiones por querer ponerse “como una piedra” en dos semanas para una boda o un crucero.  Conozco muchas (y muchos) que de repente pasan de no hacer nada en dos años a ir a un gimnasio mañana y tarde porque tienen prisa en ver los resultados, hasta que se lesionan, claro. Aquí los resultados se ven bastante rápido, antes de 4 semanas mi cuerpo ya había cambiado de forma y sobre todo mi piel tenía otro aspecto completamente diferente. Me sorprendió realmente porque en pocas sesiones tenía la sensación de dureza en las carnes y la corrección de postura en marcha: permitidme la broma pero pasé del jorobado del Notre Damme a parecer que me había tragado un paraguas.

Es importante también el control de la duración:

media hora por sesión de plataforma es suficiente incluyendo ejercicios de calentamiento al principio y estiramientos y relajación al final, esas cosas que normalmente nadie hace cuando hacemos ejercicio por nuestra cuenta y tan necesarias para un correcto entrenamiento.

Y el control de la intensidad:

No usar una intensidad de vibración excesiva pensando que así haremos más trabajo. Eso es como pensar que haciendo pesas cuantos más kilos levantemos, mejor; cuando cualquiera sabe que lo importante es levantar el peso adecuado a nuestro cuerpo, a nuestra finalidad y a nuestro programa de ejercicios.

Por último y para mí más importante está el control de la técnica o de las posiciones:

sólo con una pequeña modificación de postura podemos estar trabajando al máximo o haciéndonos daño. De este centro me gusta que, al ser muy poca gente en clase, los monitores o entrenadores te indican todo el rato: “sube más el codo, aprieta el estómago, flexiona las rodillas para que no sufran…” aquí está la clave. Yo, por ejemplo, no me veo capacitada para hacer estos ejercicios sin que me lleven, me guíen, me corrijan… Leo muchos comentarios en Internet preguntando sobre las plataformas vibratorias porque la gente no sabe si comprarse una o no. Mi respuesta es no y ahora lo explico. Primero, Plataformas vibratorias hay muchas, de muchas marcas pero evidentemente todas no funcionan igual u ofrecen los mismos resultados. Las máquinas de Pro Vital son de la marca Power Plate, las únicas avaladas con el Certificado Médico MDD (como instrumento de uso médico o terapéutico), además llevan usándose en Holanda, Alemania, Rusia, etc., más de 30 años por lo que ha pasado el suficiente tiempo para comprobar que no es un producto nocivo.  En segundo lugar, yo no recomendaría a nadie que las usara solo, en su casa, sin saber muy bien cómo se deben realizar los ejercicios y sin que nadie le vea o le corrija lo que hace.

Sin embargo, si sobre lo que tengo que opinar es si en Pro Vital son profesionales y tienen un sistema que funciona, mi respuesta es sí. Yo misma comprobé los resultados casi inmediatos sobre mi sistema muscular, mi piel, mi celulitis (es fantástico para reducir el aspecto celulítico) y sobre todo, sobre mi tiempo ya que entre el niño y el trabajo ya no tengo tiempo para ir 5 días a la semana durante 2 horas a un gimnasio a matarme. Aquí solo dedico media hora, 3 días a la semana, con igual o mejor resultado. ¡A por la operación biquini! (o tanga, eso va en gustos).

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