Cómo he conseguido que a mi hijo le guste leer

1. Creando el hábito 2. Escuchándole 3. Poniéndome al día 4. Transmitiéndole que leer es fantasía

Todos los padres quieren que a sus hijos les guste leer, aunque ellos no lean, aunque a ellos leer en realidad les parezca un poco rollo, aunque ellos siempre pongan las excusa de «no leo porque no tengo tiempo» (¡ay! si contáramos las horas que pasamos frente a la tele y/o las redes sociales). No soy ninguna experta, aquí cuento solo mi experiencia como lectora y como madre. Lo que a mí sí me ha funcionado y lo que no.

Cómo he conseguido que para mi hijo no leer una noche sea casi un castigo:

1. Creando el hábito, como ducharse o lavarse los dientes, hay que leer todos los días, en nuestro caso, (casi) todas las noches. Es nuestro momento de intimidad donde además de leer se crea un ambiente propicio para consultas, marujeos, confesiones madre-hiji… Además es una excusa fantástica para acostarse pronto y leer un rato “mis libros” después de leer con él…  si no, estaría con los ojos como platos hasta las tantas de la noche delante de la tele, cagándome en todo al día siguiente por no haberme acostado más pronto. Leo con él, luego leo sola y rasco alguna hora más de sueño.

2. Escuchándole, dando preferencia a las cosas que le interesan realmente y no imponiendo lo que me interesa a mí o me funcionó a mí en su día. Lo que a ti te sirvió no tiene porqué servirle a él. Vamos, seguro que no le sirve… y eso es bueno…

3. Poniéndome al día, reciclándome, buscando qué les gusta a los chicos de su edad, viendo recomendaciones de otros niños o adolescentes en Youtube… posiblemente el librero o el dependiente que te quiere vender una versión de El Quijote que vale 50€ no se haya leído ni un libro de los que les interesan a los chavales de ahora. Las madres pasamos horas en internet buscando las zapatillas más adecuadas (y con mejor relación calidad-precio) para hacer este deporte o el otro, los chándales más resistentes y baratos, los estuches del super héroe de turno… por qué no buscar vídeos o blogs de chavales que leen y mucho para chavales.

4. Transmitiéndole que leer es fantasía (y no un rollo). Viviendo con fantasía, teatro y performance los libros que leo con él. Aprendiendo a disfrutar de sus historias, las de su generación… leyendo en voz alta como si todo fuera una peli súper interesante.. intercanlando un trozo que leo yo, con un trozo que lea él (porque así mantiene la atención y lee su parte). Poniéndole todo el cariño y siendo un poco bastante cría también.

 

LIBROS que nombro en el vídeo: Escuela de Gamers – El Rubius; toda la serie de libros de Wigetta.