El nuevo mundo de los helados: Tutto Frutto, Dénia.

Pocas cosas estimulan tanto la imaginación como cuando llega la primavera y empiezan a abrir las heladerías. Todo aquel mundo de colores y texturas como de cuento de Hansel y Grettel. ¡Qué ilusión para los sentidos! Delante de esas montañas redondas, pastosas, espongiformes sueño que me reduzco como Alicia en el País de las Maravillas...

Pocas cosas estimulan tanto la imaginación como cuando llega la primavera y empiezan a abrir las heladerías. De repente paso por un escaparate que, como los osos que hibernan, fue invisible durante el invierno, giro la mirada hacia la vitrina, esa vitrina que parece de mentira y ¡OH!, qué grandiosidad, qué manera de presentarse ante mis ojos y (sobre todo) ante mi antojo. Todo aquel mundo de colores y texturas como de cuento de Hansel y Grettel.

¡Qué ilusión para los sentidos! Delante de esas montañas redondas, pastosas, espongiformes sueño que me reduzco como Alicia en el País de las Maravillas y me tiro con un trineo de chocolate blanco por esas nubes de fresa y pistacho, y llego a una casita de paredes de chocolate con tejas de miel y almendras marcotas…

Un inesperado ¡¿qué le pongo?! Me devuelve a la realidad. ¡Y qué realidad!… pocas preguntas tienen tan difícil solución. Una intuye que al final acabará pidiendo lo de siempre pero antes, siempre se intenta tener un día creativo, buscar algo de originalidad, “voy a probar algo nuevo, va” me digo a mí misma. Con lo que me costó aprender a decir “Stracciatela” y ahora tengo delante ¡40! helados diferentes.

Esto no lo podré hacer sola. Hablo con Eduardo y Griselda y les pido me ayuden a poner un poco de orden en este maravilloso caos que me transporta. Eduardo describe como se le ocurrió algo diferente y Griselda me habla de la creación, de la formulación, del proceso casi de alquimia que les hace armar el helado, que produce que tenga delante de mí esas cajas llenas de vicio.

Me explican que tienen 12 tipos de chocolate, ¡lujurioso!, no?. Helados con sabor de los de toda la vida al estilo italiano. Helados saludables: hechos sin leche pero con la misma textura cremosa. Helados de soja. De turrón sin azúcar. Para celíacos. Para diabéticos…

Pero la locura, la Fantasía, llega cuando me presentan los helados con personalidad: helado de vino tinto reserva, de rosas, de violetas, de flor de azahar (solo nombrarlo es delicado), el picantoso helado azteca, el helado azul decorado con un PapáPitufo que le volvería loco a mi niño… Hace unos años no nos atreveríamos ni a nombrarlos pero no sé si es gracias a que somos del mismo país que Ferrán Adrià las tendencias gastronómicas están cambiando y mucho. En Asturias se está haciendo un extraordinario helado de sidra y en Málaga con sabor a gazpacho. ¿Por qué no? Haz un uso ilícito de tu apetito. Desordena y deléitate.

Artículo publicado en la revista GuiaMe Dénia. Primavera 2011

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