Mujeres emprendedoras que dinamizan sus municipios con sus tiendas

Historias de gente sencilla que no se queda parada ante la crisis y mediante iniciativa y creatividad sale a buscar sus oportunidades y su suerte.

Ahora que está tan de moda lo de ser mujer emprendedora quiero acordarme de mujeres que a lo mejor no tienen un plan de negocio perfecto, ni aspiran a ser directivas de una multinacional… pero que con pequeños negocios dinamizan la economía y la sociedad de sus municipios.

mujeres emprendedoras que tienen tiendas

Paz y Rosanna abrieron una pequeña tienda en la calle Temple de Sant Telm de Dénia. Al poco de abrir, se dieron cuenta de que las mujeres no querían renunciar a ir guapas en época de crisis pero que el bolsillo apretaba. Escucharon a sus clientas y lejos de lamentarse si sus ventas no llegaban a los objetivos marcados se pusieron a trabajar. Es en las épocas de crisis es cuando se pone a prueba la condición humana: imaginación, inteligencia, sentimientos, creatividad… Todo está en nosotros, a nuestro alcance, ante un problema podemos lamentarnos eternamente por nuestra “mala suerte” o buscar (en este caso de la empresa) otros modelos de negocio.

Así que se pusieron manos a la obra. Primera idea: reconvertir la tienda en un Outlet de la misma marca que ya venían trabajando. Así mantendrían el mismo estilo de ropa a un 50% o incluso un 70% de descuento. Era la manera de ajustar precios y beneficios para mantener a sus clientas de siempre. Visto como han ido las cosas y después de que explotara la burbuja especulativa queda demostrado que ni el egoísmo ni la codicia funcionan, la tendencia actual es hacia la generosidad y la solidaridad; y esto me lleva a la segunda solución que han buscado estas jóvenes empresarias: crear sinergias con otros comercios de la zona, el “si tú ganas yo gano, ganamos todos”. Paz me comentaba: “yo visto a mis clientas (es diseñadora de moda y personal shopper) y después les recomiendo tu peluquería porque sé que les vas a tratar como se merecen, vas a entender mi estilo y les vas a dar un “total look”. Así, sé que después tú puedes confiar en mí y podrás recomendarme en tu peluquería para que vista a tus clientas por ejemplo para una boda”. Algo tan viejo y tan efectivo como el boca-oreja.

Después, al finalizar el desfile, hablando con Rosanna (que es una abogada enamorada de la moda y de la atención al público) me comentó: “yo no veo a las tiendas de al lado como competencia sino todo lo contrario, si todos trabajamos bien dando un buen servicio y atención a buen precio e incluso si hacemos cosas en común como decorar la calle, días de descuentos especiales, etc., todos los comercios de la calle nos beneficiaremos”.

Recetas sencillas, basadas en el sentido común y la solidaridad empresarial a las que los grandes gurús del marketing se están rindiendo. Modelos de negocio que no buscan el pelotazo sino que miran la manera de trabajar a largo plazo creando relaciones sólidas entre personas y buscando la satisfacción de todos.

¿Estamos ante un gran cambio de valores? No, no lo creo, son los valores de siempre que estaban enterrados bajo montañas de dinero fácil. Es sólo la recuperación de los que ya existían entre PERSONAS (con mayúsculas) . Permítanme una licencia: ¡Bendita crisis!, si con la crisis se están hundiendo aquéllos que tuvieron éxito sin dar nada a cambio, gente sin preparación cuyo mérito era el de no tener escrúpulos o el de tener un amigo corrupto… bienvenida sea si parece que están aflorando de nuevo el buen hacer, las cosas auténticas, el “bueno, bonito y baratito”, lo que está hecho con cariño, la atención personalizada, las ganas, la ilusión y sobre todo la creatividad de la gente inquieta. A lo mejor no son malos tiempos, simplemente son tiempos diferentes, ¿por qué no verlos como tiempos interesantes?

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