Lugares encantados y encantadores. Hotel Palau Verd. Las Rotas. Dénia.

Artículo sobre el Hotel con encanto Palau Verd de Dénia situado dentro del Parque Natural del Montgó, en Las Rotas.

Miro por el retrovisor y veo como dejo al fondo la ciudad de Dénia con su imponente castillo mirando al mar, como esperando el abordaje de otra cultura, desafiante ante lo que tenga que llegar, ancestral. Miro hacia delante y la montaña del Montgó, como un dinosaurio dormido me hace ver que ningún castillo humano puede superar la grandiosidad de la mano de la naturaleza. Abro la ventanilla y al pasar por el Club Náutico, la música del tintineo de los mástiles de los veleros me transporta, me llena de brisas marinas, siento que aquí empieza otra cosa, ya no huele a ciudad…

Paso una enorme bahía en forma de concha donde se bañan los cormoranes, mi pelo se mueve, la brisa es más intensa… una luz sorollista que me ciega, me hace sonreír.

Hotel Palau Verd. Dénia. Alicante
Hotel Palau Verd. Las Rotas, Dénia. Alicante

De repente, giro una curva y el paisaje se ha vuelto casi agreste, la luz se ha oscurecido y los azules marinos han pasado a ser verdes. Es como si me hubieran teletransportado del Mediterráneo a las Landas francesas. Claro, en Internet he leído que el hotel fue la residencia de un general napoleónico. Seguro que eligió este lugar porque le recordaba a esos eternos bosques junto al mar. A un lado y a otro emergen casas de ensueño: modernas, señoriales, con muros de piedra que se pierden en los caminos… Aún no he llegado al Hotel y ya sé dónde querría tener una casa si me tocara la lotería. Al fin y al cabo estoy dentro del Parque Natural del Montgó.

Veo el cartel:Palau Verd”, giro por un camino lleno de olas que forman las raíces de los pinos y ya me parece que haga una semana que estoy de vacaciones. Hace 5 minutos solo había calor, ruido, gentío…  y ahora siento que me he zambullido en un cuento decimonónico. Sí, ahí está, la casona revestida de  azulejo verde botella y blanco reluciente… claro: “palacio verde”… me quedo con la boca abierta, ¡qué preciosidad!, me viene a la cabeza que aquí yo también podría escribir Madame Bovary o Las Ensoñaciones De Un Paseante Solitario. Me pongo a pasear por un jardín lleno de pinos centenaris y palmeras que huele a romero y a lavanda… salpicados hay sillones blancos, detalles en hierro, una pérgola circular bajo la que se podría jurar a alguien amor eterno, jaimas para tumbarse a leer hasta que a una le venza el sueño de las eternas tardes de verano… Oigo el ruido del agua, ¡lo que faltaba! El rumor de la cortina de agua de la piscina me ha terminado de atrapar … pasear, escribir, descansar, ¡me quiero quedar a vivir aquí!…

Me reciben los hermanos que lo llevan, Jesús e Isabel (con su precioso niño en brazos) y me piden que si escribo algo del Hotel Palau Verd, que no se me olvide nombrar a su padre, Jesús Beltrán, el que de verdad se enamoró de esta casa y este entorno, el que luchó y se dejó la piel para convertirlo en el mágico lugar con encanto en el que se ha convertido, el que falleció el año pasado esperando la licencia de apertura de su sueño hecho realidad. En homenaje a tu memoria Jesús, te doy las gracias presa del encantamiento del lugar que creaste.

El Hotel Palau Verd está en Las Rotas. Dénia. Alicante

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